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Bibliotecas. Será o no será?

 
Literatura de siglo XXI Literatura de siglo XXI www.casajuaquinChristel.com
 En estos días se ha estado hablando  mucho sobre las bibliotecas públicas en Cuba y he escuchado con tristeza no sólo el abandono total en que se encuentran sino las ideas tan poco realistas con las que se trataba este tema.  Recuerdo que, desde 1991, año que marcó para mí un reencuentro con el mundo pues había estado becada durante 6 años en las famosas escuelas en el campo, las bibliotecas empezaron a formar parte de mi vida. Entré a estudiar Lengua española

 y Literatura en el pedagógico de la Habana y todos los libros y documentos que necesitábamos para estudiar los teníamos que buscar en estos silenciosos lugares con olor a hoja mojada.

Por supuesto que la Biblioteca Nacional era nuestra preferida,  regia, misteriosa a mis ojos de principiante con todos aquellos estantes antiguos llenos de pequeños cajoncitos en donde podía encontrar el mundo.

 

 Hace poco, por cosas del destino, la visité varias veces, y sentí el mismo sobrecogimiento de entonces, la misma sensación de estar llegando a la casa de millones de libros y textos que me esperaban en los ya gastados anaqueles. Me vi sentada allí entre mi grupo de amigos, estudiando...o medio estudiando, y la señora del salón mandándonos a hablar bajo con un ssssssssss que nos hacía de pronto visibles a todos, las risas bajitas, los papelitos misteriosos de algún enamorado anónimo de los grupos de al lado, las discusiones medio filosóficas que pretendían arreglar el mundo,  los ensayos a medio leer...  y El romanticismo de Rousseau a Víctor Hugo aburrido en medio de la mesa.

 

 

Biblioteca N

 

 

Por desgracia las bibliotecas de Barrio no corrían con la misma suerte que la ¨Favorita¨, hecho que ha empeorado con los años, no por ser más pequeñas sino por ser muy pobres en cuanto a material se refiere y los pocos libros de valor que se podían encontrar en ellas eran rápidamente localizados por ávidos estudiantes, como nosotros, y secuestrados para no volver. (Mi amiga Lalita y yo aún le debemos uno o dos a la de Regla.)

 

 

Los jóvenes de este siglo no podrían entender esto pero en aquellos años ninguno de nosotros imaginaba que fuera a llegar algo como internet ni que en una ¨memoria Flash me pudieran pasar miles de textos digitales tan necesarios en nuestras universidades por la falta de libros. No teníamos computadoras y si queríamos tener acceso a las lecturas complementarias orientadas por los profesores las bibliotecas públicas eran nuestra solución.

 

 

El deterioro de las instalaciones, las goteras, la nula reposición de libros acabados por el tiempo y las pésimas condiciones de preservación sumado al desinterés de trabajadores, con o sin motivos, las sentenció a un abandono total que será  imposible o muy difícil de solucionar.

 

En estos tiempos en que se sigue hablando de recortes…. de dónde van a sacar el dinero que se necesitaría para darle realmente vida a estos centros si siempre hay prioridades básicas más urgentes que resolver? O estamos hablando por hablar en nuestra Asamblea o piensan que con una pinturita y un cartel nuevo va a ser suficiente para que los jóvenes, jóvenes de este siglo de velocidad tecnológica vean en un local medio vacío una alternativa interesante para ellos.¡Pues no va a ser suficiente!  ¿Cómo rescatar sin  renovar?

 

No perciben que se está hablando de reparación de locales pero que se olvidan de lo más importante:

 

LOS LIBROS

 

Podría usted sentirse muy a gusto en un lindo restaurant junto al mar con una exquisita decoración y cómodo mobiliario pero si le ofrecen una comida rancia y desabrida…no volverá jamás. 

 

 

Evidentemente no tenemos para todo…qué elegir?... Esta es la pregunta: El lugar o los libros?

 

La comodidad y  el lugar cuentan sí, pero hay que darle valor a la sustancia, a lo que más importa, lo demás es adorno. Un buen libro vale por sí mismo, y si es de los que te atrapa, de esos que te toman desde las primeras líneas y hacen que lo bebas con la  voracidad de un sediento, poco importa si estás en un sillón reclinable o en las escaleras de tu barrio.

 

 

mujer leyendo libros tristes

 

Un buen libro proporciona cultura, constituye un vehículo para el aprendizaje, desarrolla el sentido estético, actúa sobre la formación de la personalidad, es demás un medio de entretenimiento y distracción que relaja y que divierte. La lectura ayuda al desarrollo y perfeccionamiento del lenguaje. Mejora la expresión oral y escrita y hace el lenguaje más fluido. Aumenta el vocabulario y mejora la ortografía.

 

 

¿Acaso pretenden que un joven solamente se deba conformar con ir a leer las amarillas páginas de algún ejemplar de Julio Verne que queda perdido en estos lugares?  Con la crisis de libros, tanto clásicos como contemporáneos, que padecen nuestras bibliotecas y librerías es imposible emprender una reforma bibliotecaria que valga la pena. La buena literatura que se hace hoy día apenas se conoce  en Cuba y no sólo los clásicos enriquecen nuestra cultura. 

 

 

a ciegas

 

Y junto a esto, si los encargados de enriquecer con libros nuevos a las ¨supuestas y soñadas bibliotecas¨¨  son los mismos que escogen los ejemplares que se venden en la cada vez más decadente y monótona feria del libro estamos perdidos.

 

La literatura debe ser abarcadora, no podemos limitar el éxito de una feria a números, cifras, cantidades de libros, es penoso hablar de 4 000 000 de libros en venta cuando menos de la mitad, (para ser conservadores)  no valen la pena, incluyen revistas de hace 4 años, agendas de hace dos y libros en otros idiomas.

Ese evento es una oportunidad ideal para acercar a muchos jóvenes a los libros y con pesar escucho a muchos de ellos decir que quieren ir a la feria a comprarse unos pulsitos (refiriéndose a la artesanía que también se vende en el sitio).

 

Se culpa a  que ¨ ver televisión, oír radio y ver películas ha desplazado a la lectura como las prácticas culturales fundamentales en más del 60% de los cubanos y que el 60 por ciento de los estudiantes universitarios declaró preferir el formato digital al impreso....Es que hay una opción más interesante para ellos? Vamos a hacerle la competencia a otros medios con una tanquetica de pintura y mesas nuevas?

 

Entiendan que necesitaremos mucho más que eso.

 

 

jovenes

 

No pretendemos que logren hacer pequeñas clonaciones de La British Library de Londres pero para recuperar a nuestros jóvenes y convencerlos de todas las ventajas y riquezas que les aporta el tan mencionado hábito de lectura necesitamos bibliotecas de barrios que al menos posean un amplio y atractivo listado de las creaciones de nuestra cultura nacional y lo más representativo de la Universal y necesitamos de emprendedores que cambien el concepto de biblioteca del pasado a uno más moderno, más interactivo y variado.

Decía nuestra Dulce María en su discurso del Día de las Artes y de las Letras:

¨La cultura sigue y es a ella a quien debemos servir; la hora difícil no excusa el cumplimiento de este deber a los llamados a hacerlo. Por el contrario, más los obliga y los requieren estos días se ha estado hablando  mucho sobre las bibliotecas públicas en Cuba y he escuchado con tristeza no sólo ebandono total en que se encuentran sino las ideas tan poco realistas con las que se trataba este tema. 

Visto 2701 veces Modificado por última vez en Domingo, 13 Noviembre 2016 16:38
Christel Cruz

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